jueves, 9 de enero de 2014

Carta del Presidente al Pueblo Makokiano

Los que más me conocéis sabéis que entre las cosas que más me gustan no está hablar en público pero supongo que tambien os debía unas palabras como Presidente vuestro que soy y estas palabras tenían que ir dirigidas a todos los makokis del mundo mundial muchos de los cuales no compartieron mesa con nosotros en la cena del día 28 de diciembre. Cena y fiesta posterior que iba a la perfección y que nos destrozaron unos intolerantes, no quería pasar esta ocasión sin mostrar mi apoyo a Néstor y el resto de gente que lo pasó mal ese día y mi deseo de que no se vuelva a repetir.

Dicho esto quería destacar como un año tan malo en lo personal como 2013 (para mi) a la vez me ha dado las pocas alegrías mediante la puesta en marcha de un proyecto que llevábamos años persiguiendo y que por primera vez pudimos tirar adelante: ser una Peña más, ni mejor ni peor si no conservar nuestras características que desde el 2003 nos han llevado hasta aquí. La puesta en marcha de este proyecto no fue fácil había que conciliar primero los intereses de la gente que estaba en contra y los que estábamos a favor, despues había que buscar el equilibrio entre todo lo que ofrecíamos como peña y un precio razonable que fuera competitivo y finalmente había que buscar a gente nueva, a gente que compartiera nuestros intereses y que decidiera fundar una peña junto a nosotros.

Respecto al primer punto es de destacar como una vez empezadas las fiestas todo el mundo se centró en trabajar por un objetivo común que por mayoría nos habíamos marcado sin importar la opinión respecto a ser peña o dejar de serlo. Eso es lo que hace grande al Makoki, la capacidad para ponerse en marcha como una sola persona cuando la ocasión lo merece.

Respecto al segundo punto sin querer colgarnos medallas, quiero agradecer el curro que hemos llevado a cabo los que formamos la Junta Directiva de la Asociación Peña Makoki por el trabajo llevado a cabo y que nos permitió acabar las fiestas con superhabit despues de rebajar las cuotas y disfrutando de un menú de comidas variado y de calidad, de cantidad suficiente de bebida y de parte de la infraestuctura necesaria para pasar de 35 a 60 personas. Este año habrá que afrontar nuevos retos pero partimos de una situación sin deuda y con dinero en caja que nos permite ser muy optimistas

Y que decir de los nuevos... Desde el minuto 1 sabiamos quienes eran el eje sobre el que tenía que girar la ampliación del Makoki y no nos equivocamos. En vosotros hemos encontrado gente comprometida con la Peña, que no ha dudado en participar e involucrarse en los actos de la misma. Gente que ha entendido a la perfección lo que nosotros que lo hemos vivido desde pequeños creíamos que era ser del Makoki. Este año en el que suponemos que habrá nueva gente que quiera formar parte de nuestra Peña esperamos que sean al menos la mitad de comprometidos que vosotros... y eso ya será una gran noticia

Para acabar, quería desearos que este 2014 sea un año de éxito en lo personal para todos los miembros de nuestra Peña, que se cumplan nuestros deseos en forma de trabajo, amor, aprobar exámenes, viajar... lo que sea. Y también desear que la Peña Makoki este año siga su camino de éxito con más gente, con mayor participación por parte de todos y reforzando los lazos de amistad que nos unen a todos los miembros.

Viva el Makoki!


martes, 10 de diciembre de 2013

Gloria a nuestro Secretario!

No es una excusa para acabar con el silencio durante unas cuantas semanas de este blog. Consideramos que esta de hoy era una renovación de blog obligatoria, de aquellas marcadas en el calendario, de aquellas que se sabía que se iban a hacer una vez inagurado este blog.

Hoy es el cumpleaños de una gran persona, mejor amigo y gran embajador del Makoki allí donde los haya. Alguien que forma parte del nucleo duro, del corpus esperitual de eso que hoy es una Asociación y una Peña, pero que para él siempre será el garaje. Todo el mundo que le conoce le respeta y no por el hecho que te puede pegar una hostia que te deja tieso (que en según que momentos es un buen motivo para respetar a alguien) si no porque es un gran tipo, un buen amigo y un gran pirado. Sí, un tipo que desde la lejanía parece alguien serio y a veces enfurruñado pero que en las distancias cortas te das cuenta que tiene el gen de la paranoya instalado en su cabeza... Alguien que dobla durante media hora una película en la 2000 una noche del viernes para descojone del personal está tocado por la varita de la "Fuga". Y  tener un amigo así  en estos tiempos que corren en los que son más las penas que las alegrías es una gran suerte. Casi como si te tocase la lotería. Y es casi, porque no le perdonamos aquellos tiempos en que le daba por repetir frases de canciones olvidadas en el baul de los recuerdos y que algún día cantó el difunto Manolo Escobar... O era Pancho Céspedes?

Un hombre de consenso, si el Makoki fuera un país (que oye, tampoco nos iría tan mal) Roberto, sería nuestro Adolfo Suárez, nuestro hombre de consenso y estadista que siempre supo estar en los momentos difíciles que como grupo hemos pasado, que siempre supo perdonar y pedir perdón y que en gran parte nos ha llevado a ser lo que somos hoy en día. Suyo es el discurso de Navidad (como Secretario del Makoki a perpetuidad) que desde tiempos inmemoriales realiza con el turrón aun caliente cada noche del 24 de diciembre y que le sirve de excusa para no leer el pregón del Makoki un 14 de agosto. No le queda mucho para leerlo, él lo sabe y cuando lo lea seguro que incluye algo relacionado con los dos colgados de la guitarra que buscaban una excursión de chicas en pelotas una noche fría entre semana, el disfraz de pitufo una tarde de toros que por poco le lleva a la tumba o aquella mañana de sanjuanes en la que se autoinmoló con un cubo de agua... O quizás no habla de nada de esto ya que puestos a recordar anécdotas que hemos vivido con él el pregón duraría hasta el día 19 de agosto. Y Roberto es hombre de pocas palabras, pero certeras.

Felicidades Roberto!




jueves, 7 de noviembre de 2013

Tarde de toros... y de emociones

Día 18 de agosto, las Fiestas 2013 llegan a su fin pero antes de que este sueño de unas noches de verano cese hasta dentro de 359 días queda vivir un momento histórico para el Makoki. Uno más, después de estrenarnos como peña.

Se podría decir que todo empieza con menos de un mes de antelación a los Sanroques cuando surge entre algunos de los miembros del Makoki la idea de participar activamente en la becerrada toreando. Pero no, hay que remontarse a los tiempos en los que una vez fundado el Makoki por allá el 2003 algunos miembros se plantean la posibilidad de ser peña y especulan con la posibilidad de torear... Diferentes cuadrillas imaginarias se van sucediendo año tras año, al principio con la ilusión joven de hacerlo realidad, al final como algo que realmente se veía lejano... muy lejano. Por lo visto no tanto como pensábamos

Pocas horas antes de la becerrada de este 2013, todo eran especulaciones, unos nos decían que nos había tocado la vaquilla más grande, otros que no era gran cosa y la mayoría tratábamos de animar a los que se iban a jugar el tipo por el nombre de nuestra Peña, una peña novata que se había propuesto torear y que con la colaboración del resto de peñas y de la empresa de la Plaza, lo había logrado (no sin pelearlo mucho)

Allí les teníamos, vestidos de riguroso blanco con los pañuelos y fajines de la peña y la primera camiseta de la historia del Makoki enfundada (algo de justícia poética improvisada). Dos fundadores del Garito Makoki y dos de las personas que se apuntaron el último año que el Makoki fue garito... En definitiva, 4 fundadores de la Peña Makoki.



Sólo Jesús, Antonio, Guillermo y Héctor saben que se siente al hacer el paseíllo, en la larga espera hasta que salga esa última vaquilla de la tarde o en plena faena. Ellos fueron sin lugar a dudas los protagonistas de esa tarde para la historia. Pero si que podemos decir que desde la grada se vivió con mucho orgullo ese paseíllo en el que nuestros toreros nos saludaron y con mucha emoción el momento en el que salió ese becerro negro por el burladero dejándonos las gargantas para que nuestros ánimos se escucharan en toda la Plaza como cuando justo antes de que empezara la faena de los nuestros decidimos entonar nuestro himno ante la emoción en la mirada de nuestra cuadrilla... Sin lugar a dudas una página destacada en la historia de nuestra joven Peña, que esperamos volver a repetir.